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Sociedad Dia Mundial del Corazón

Vivir con un corazón artificial: “Para mí fue la solución perfecta”

La asistencia ventricular de larga duración se consolida como puente y alternativa al trasplante

Vivir con un corazón artificial: “Para mí fue la solución perfecta”
Daniel Ortiz, durante la implantación de un dispositivo de asistencia ventricular BHU
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Actualizado hace 6 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

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  • 01Ramon Centelles, de 50 años, está en lista de espera para un trasplante de corazón a consecuencia la insuficiencia cardíaca terminal que le diagnosticaron hace seis años.
  • 02Mientras espera la llegada de un órgano, el paciente se mantiene con vida gracias a un ‘corazón artificial’, una asistencia ventricular de larga duración que le fue implantada en Bellvitge en diciembre del 2024.
  • 03El centro de l’Hospitalet de Llobregat implantó once de estos aparatos durante el 2025, la cifra más alta entre los hospitales españoles, y realiza el seguimiento ambulatorio de 40 personas que hacen uso de estos dispositivos.
  • 04Desde 1992, cerca de un centenar de pacientes han recibido un ‘corazón artificial’ en Bellvitge, casi una sexta parte de los que han sido colocados en el país.

Ramon Centelles, de 50 años, está en lista de espera para un trasplante de corazón a consecuencia la insuficiencia cardíaca terminal que le diagnosticaron hace seis años. Mientras espera la llegada de un órgano, el paciente se mantiene con vida gracias a un ‘corazón artificial’, una asistencia ventricular de larga duración que le fue implantada en Bellvitge en diciembre del 2024.

El centro de l’Hospitalet de Llobregat implantó once de estos aparatos durante el 2025, la cifra más alta entre los hospitales españoles, y realiza el seguimiento ambulatorio de 40 personas que hacen uso de estos dispositivos. Desde 1992, cerca de un centenar de pacientes han recibido un ‘corazón artificial’ en Bellvitge, casi una sexta parte de los que han sido colocados en el país.

El como llevar el motor del corazón en una mochila. Para Centelles fue la “solución perfecta”. “Estaba todo el día cansado, me ahogaba, no podía hacer nada, tenía retención de líquidos, me descompensaba y cada dos por tres tenía que ingresar en urgencias para ser estabilizado”, explica.

La solución para su insuficiencia pasaba por el trasplante, pero fue descartado debido al excesivo índice de masa corporal del paciente, que hace dos años pesaba 143 kilos. De manera que se planteó la asistencia ventricular izquierda de larga duración como solución puente hasta el trasplante. Ahora, gracias a la dieta y a la cirugía bariátrica ha bajado 65 kilos y esta intervención es factible.

Una de cada seis intervenciones en España se realiza en Bellvitge 
Una de cada seis intervenciones en España se realiza en Bellvitge BHU

“Para los enfermos que están agotando todas las posibilidades terapéuticas es la última opción de que puedan hacer una vida normal”, apunta Daniel Ortiz, jefe del servicio de Cirugía Cardíaca de Bellvitge. En el caso de Centelles, el ‘corazón artificial’ ha sido una solución puente mientras se pone a punto para un trasplante.

También se utiliza como terapia de destino, tratamiento definitivo cuando el paciente no puede recibir un trasplante por motivos de salud, muy frecuentemente relacionados con la edad.

Una indicación que va al alza debido a su efectividad y al envejecimiento de la población y que ya representa la mitad de los casos, afirma el doctor Ortiz: “Uno de los pacientes que más tiempo ha vivido con esta tecnología es un hombre que recibió el implante en el 2015 con 73 años y ha fallecido recientemente”.

Ramon Centelles no tiene prisa, pero tampoco oculta su deseo de desprenderse de la máquina en cuanto sea posible. La máquina que le permite realizar largas caminatas, pedalear moderadamente y hacer una vida normal cuando antes, exagera, “tenía que coger la moto para ir a la acera de enfrente para comprar pan”.

Un cable sale del cuerpo del paciente para conectar externamente la unidad de control y las baterías del dispositivo

“No llega a sustituir al trasplante, pero en muchos casos es la opción para llegar al trasplante”, indica Ortiz. “La esperanza de vida de un trasplante de corazón a diez años se sitúa en el 75% y la de la asistencia ventricular izquierda está en el 70% a cinco años. Poco a poco se va aproximando al trasplante”, precisa.

Los dispositivos son bombas centrífugas que, implantadas en el extremo del ventrículo izquierdo, ayudan a bombear de forma continua la sangre hacia el resto del cuerpo. El implante requiere una cirugía que deja un cable que sale del cuerpo por la zona inferior de las costillas. A este cable se conectan los componentes externos del dispositivo: la unidad de control que funciona conectada a la red eléctrica o a dos baterías que le conceden una autonomía de hasta 17 horas. Así, el paciente carga unos 2,3 kilos en una mochila o una petaca.

Ramon Centelles acarrea la unidad de control y las baterías 
Ramon Centelles acarrea la unidad de control y las baterías Xavi Torrent

No es ningún inconveniente, juzga Ramon Centelles, que también relativiza las otras molestias asociadas al ‘corazón artificial’, como la necesidad de tomar anticoagulantes y de curar periódicamente el orificio por el que sale el cable del cuerpo a fin de prevenir las infecciones.

La reducida expansión de la asistencia ventricular en España –unos 600 pacientes en toda la historia- con relación a otros países responde tanto a la elevada tasa de donaciones de órganos como al precio del dispositivo, unos 100.000 euros. La tecnología está en su tercera generación y la industria investiga que pueda funcionar sin componentes externos y en la mejora de su biocompatibilidad con el cuerpo humano.

La primera asistencia ventricular como puente para el trasplante cardíaco en Catalunya fue colocada en Bellvitge en 1992. En el 2007, este hospital implantó la primera asistencia de larga duración en España, un dispositivo de 120 mm de longitud y 30 mm de diámetro.

Antoni López Tovar
Antoni López Tovar
Sociedad

Forma parte de la redacción de La Vanguardia · Barcelona.

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.