La IV edición de los Premios Vanguardia constituyeron anoche algo más que una distinción a diez personalidades variopintas y separadas por generaciones. Fueron una suerte de magisterio sobre las cualidades de las vidas de provecho: “Talento. cultura del esfuerzo, ganas de hacer bien las cosas y de dejar un legado”, en palabras de Isidro Fainé, presidente de la Fundación La Caixa, que agradeció las distinciones –en su caso premio Extraordinario– en nombre de las diez personalidades.
Los 145 años de vida de La Vanguardia y los méritos de los distinguidos se unieron para crear una velada positiva, atmósfera muy de agradecer en los tiempos que vivimos, “extraños, donde la verdad está amenazada”, en definición de Javier Godó, conde de Godó y editor del segundo periódico más longevo de Europa, un hecho al que no es ajena la fidelidad de sus lectores y el sello de rigor informativo. Desde esas cualidades, los Premios Vanguardia se van consolidando años tras año en una Barcelona ajena al ensimismamiento y con ganas de seguir proyectándose al mundo.
El líder del PP asistió a la entrega por la relevancia de ‘La Vanguardia’ “y también para testimoniar mi respeto a toda Barcelona y a toda Catalunya”
El lleno en el Palau de Congressos de Catalunya, en la Diagonal, confirmó el buen camino de los premios, que no se vieron perturbados por la manifestación de centenares de personas que cortaron la Diagonal para presionar al Gobierno horas antes de la aprobación de un real decreto ley sobre la vivienda, que el propio presidente español dio por garantizado en su parlamento.
Representación obliga, los responsables del Gobierno, la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona elogiaron lo que el periodismo significa en estos tiempos donde la desinformación goza de influencia. Pedro Sánchez afirmó: “La libertad no se proclama. Se ejerce y se protege. Una prensa libre es vital para que el mundo no retroceda al pasado”.
El president Illa ahondó en el periodismo catalán y puso ejemplos, como el de Àngela Graupera, “la primera corresponsal de guerra de España” –nacida hace 150 años– y Tomás Alcoverro, durante décadas corresponsal del diario en Oriente Medio y acaso el último rais de la región. Jaume Collboni resaltó la contribución de La Vanguardia a la sociedad: “Ayudarnos a interpretar un mundo cada vez más complejo”.
Síntoma de la pluralidad de los Premios Vanguardia, el jefe de la oposición, Núñez Feijóo, también quiso estar presente en la velada. “Es una de las cabeceras que marcan y marcaron, y estoy convencido que seguirán marcando la actualidad y por lo tanto el futuro de Catalunya, el futuro de España. Y 145 años. Hay muy pocos medios en el mundo que sean capaces de mantener una trayectoria con el mismo editor, con una familia de editores, y por tanto vengo a reconocer ese éxito y también vengo a reconocer a los premiados porque me parece que es un acierto, encabezados por el presidente de la Fundación La Caixa, Isidro Fainé, y también para testimoniar mi respeto a toda Barcelona y a toda Catalunya”. La historia del periodismo gallego tiene fuertes vínculos con La Vanguardia, que acogió firmas como Augusto Assía, Camba o Cunqueiro.
El presidente español lamenta que “un titular tendencioso o directamente falso puede tener más alcance que un texto hecho desde el rigor”
En lo político, tato Pedro Sánchez como Salvador Illa hablaron del “verdadero patriotismo” que pasa “por evitar que una anciana acabe en la calle”, en palabras del presidente español. “Estos días patriotismo es una palabra muy pronunciada y , me temo, poco y mal practicada. Patriotismo no es atizar la confrontación entre territorios”, señaló Salvador Illa.
Gran ovación y corriente de reconocimiento unánime con el primer ministro de Groenlandia, premio Internacional. Jens Frederik Nielsen es uno de los personajes del 2026, cuya capacidad de entendimiento explica el pacto alcanzado con Estados Unidos, positivo para Groenlandia, Dinamarca y Europa, en sus palabras. “Todos somos Groenlandia”, le piropeó Pedro Sánchez.
Los diez distinguidos recogieron la distinción, que estrenaba un diseño especialmente alegre obra de la arquitecta Benedetta Tagliabue, sin pronunciar palabras. Bastaron sus presencias –y la ausencia relativa de Montserrat Caballé, premio In Memoriam– y las palabras de Isidro Fainé para que sus elocuentes trayectorias hablasen. Como Joan Manuel Serrat, nacido en 1943, un año más tarde que el presidente de la Fundación La Caixa, tiempos en los que entre el 70 y el 80% de los españoles vivía en situación de “extrema pobreza”. Y allí estaban, encarnación de una generación a la que tanto debemos.
Así, Isidro Fainé recordó a sus padres, María y Ramón, “que me dieron valores que he intentado respetar toda mi vida: la cultura del esfuerzo. la honestidad, la responsabilidad, el respeto y la importancia de la palabra dada”.
Cada premiado es un ejemplo de contribución a la sociedad pero sólo uno recibió comentarios graciosos. Sí, Antonio Díaz, el Mago Pop, que tuvo el buen criterio de no hacer desaparecer a nadie de la sala. “El único artista al que perdonamos que nos engañe”, dijo el presidente Sánchez.”Un emprendedor empresario que no hace trucos”, dijo Isidro Fainé.
Isidro Fainé agradece el honor en nombre de todos los premiados y deslizó la importancia de lo que sus padres, gente humilde, le inculcaron
Dos extranjeros y ocho españoles en la lista, sin deportista en esta ocasión. La más joven fue la cantante Amaia Romero, a quien un vídeo la mostró de niña imitando a Marisol en unos Sanfermines. Otra mujer distinguida fue Caterina Biscari, directora del Sincroton Alba en Cerdanyola. Y para expansión empresarial la de Eloi Planes, presidente de Fluidra, líder mundial en piscinas.
No hay veladas como esta sin patrocinadores, cuya mención es justa: Vueling, Aena, Iryo, Mango, Zurich, Indra, Juve&Camps, Isdin, Grifols, Audi, Ey, Moeve y Vicens. Ni sin intendencia que garantice un acto sobrio, presentado por Helena Garcia-Melero, y coordinado por Pere Guardiola, director comercial del Grupo Godó, y la producción del equipo de Experientia.

Ver comentarios 3
Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.