El Ayuntamiento de Barcelona ha inaugurado este miércoles un segundo equipamiento del Servei d’Atenció, Recuperació i Acollida (SARA) para reforzar la atención a las víctimas de violencia machista. El nuevo espacio, de casi 1.000 metros cuadrados y situado en el Eixample, permitirá reforzar y acercar la atención especializada en la ciudad.
El equipamiento se suma al SARA Marie Curie, en Nou Barris, y supone el desdoblamiento de este servicio, que hasta ahora concentraba la atención en un único centro y obligaba a las víctimas a desplazarse a la otra punta de la ciudad.
La ampliación responde al volumen y la complejidad de las situaciones atendidas
Con este nuevo espacio, el servicio municipal podrá distribuir su atención en dos equipamientos y mejorar la cobertura territorial de la ciudad. El SARA Eixample, ubicado en el número 200 del carrer Muntaner, dará servicio a los distritos de Ciutat Vella, Eixample, Sants-Montjuïc, Les Corts, Sarrià-Sant Gervasi, Gràcia y Sant Martí, mientras que el SARA Marie Curie atenderá Nou Barris, Horta-Guinardó y Sant Andreu y mantendrá, además, la unidad específica para situaciones de urgencia.
La teniente de alcalde, Raquel Gil, ha afirmado que el desdoblamiento comportará que, si hasta ahora existía una trabajadora social de referencia por cada caso, ahora las usuarias tendrán también una psicóloga y una educadora de referencia en función del caso.
La ampliación ha supuesto una inversión de cerca de dos millones de euros y permitirá reforzar el servicio con 16 nuevas profesionales, hasta alcanzar un equipo de 43 personas. El servicio ofrece atención psicológica, asesoramiento jurídico y acceso a recursos de acogida para acompañar a mujeres, niños y adolescentes.
La ampliación responde al volumen y la complejidad de las situaciones atendidas, en un contexto donde confluyen varios factores de vulnerabilidad. Un total de 1.280 personas –903 mujeres y 342 niños y adolescentes– llamaron durante el 2025 a las puertas del servicio. Además, atendieron a 35 personas que tenían algún tipo de vínculo afectivo con las víctimas. El equipamiento da cobertura a las víctimas que estén sufriendo un episodio de violencia o persistan los efectos de dicha violencia. A su vez, cuenta con el SARA Jove, un servicio orientado para jóvenes de entre 12 y 17 años.
Paralelamente, Barcelona ha ampliado su dispositivo de acogida residencial, que cuenta actualmente con 284 plazas, un 55,2% más que en 2021. Pese a todo, el problema aparece cuando las mujeres terminan su estancia en las casas de acogida y deben iniciar una salida autónoma.
Fuentes de la asamblea de trabajadoras del SARA alertan de que “el sistema está colapsado”, ya que muchas mujeres que deberían abandonar los recursos de acogida e iniciar una vida autónoma no pueden hacerlo, lo que dificulta a su vez la entrada de nuevas usuarias que necesitan iniciar su proceso. “Tenemos casos de víctimas que nos piden prórrogas porque no pueden empezar una vida autónoma en el contexto actual de crisis de vivienda”, explican para La Vanguardia.
Los servicios sociales “saturados” y “agotados”
Un grupo de trabajadoras de diferentes servicios municipales ha recibido este miércoles a Raquel Gil al llegar al nuevo espacio con gritos de protesta y carteles en los que se podía leer: 'Si cae Servicios Sociales, cae todo' o 'servicios sociales saturados, agotados'.
Las trabajadoras del servicio ya protagonizaron a principios de año varios paros intermitentes y huelgas para denunciar la sobrecarga laboral y reclamar mejoras en el convenio municipal. Aunque tanto el equipo como el sindicato valoran “muy positivamente” este nuevo espacio, temen que la demanda de atenciones crezca.
Las trabajadoras también cuestionan que las nuevas incorporaciones anunciadas supongan un refuerzo efectivo de la plantilla. Según explican, algunas de las nuevas contrataciones responden a picos puntuales de trabajo o a sustituciones temporales, mientras que determinados puestos técnicos quedan vacantes cuando sus trabajadoras pasan a ocupar cargos de dirección. “Si tenemos tres personas que eran técnicas y ahora son cargos directivos, esas plazas no se sustituyen”, señalan.
Las protestas del sector no han cesado. De hecho, el próximo martes 6 de octubre está prevista una nueva huelga de los servicios sociales y de atención directa de Barcelona, que incluye al SARA.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.