El padre arrestado por maltratar a su bebé ha negado este jueves ante el juez haberle hecho daño a su hijo de forma consciente. “No soy consciente de haberle hecho daño”, ha asegurado, al tiempo que ha exculpado a su mujer, también acusada. Ha asegurado que ella era incapaz de haberle hecho daño al bebé y que, si ha sido él, debe haber sido por alguna negligencia y sin voluntariedad. Esta ha sido la única explicación que ha dado desde que fue detenido junto con su esposa el 20 de marzo, después de que el hospital alertara a los Mossos de que las graves heridas que presentaba su hijo, de seis semanas, habían sido provocadas. Tras el arresto, el hombre se limitó a decir que desconocía la causa de las heridas de su hijo.
El hospital Vall d'Hebron activó el protocolo de maltrato infantil después de detectar que un bebé recién nacido presentaba fracturas en cinco costillas, fractura de fémur, golpes en la cabeza, la nariz y los genitales, y una fisura en el recto de gran tamaño. Los dos progenitores están acusados de lesiones graves, maltrato infantil, agresión sexual e intento de homicidio.
El padre ha dado explicación para las heridas más leves, asegurando que de forma inconsciente pudo haberle dado algún golpe y que quizá, al arrullar a su pequeño, lo apretó demasiado, provocándole las fracturas en las costillas. En cambio, no ha encontrado explicación para las heridas en el recto ni en el fémur. De hecho, ha recordado la escena en la que pudo producirse esta última lesión.
Sobre las fracturas en las costillas, el investigado admite que quizás arrulló al niño con demasiada fuerza
Según su relato, estaba durmiendo en la cama cuando su mujer dejó al niño en la cuna y se marchó a la cocina a preparar un biberón. El bebé empezó a llorar, él se levantó para atenderlo y fue entonces cuando advirtió que tenía una de las piernas colgando. En ese momento llevaron al niño al hospital de Sant Pau. De allí fue derivado al hospital Vall d'Hebron, donde se activó la alerta.
El investigado ha querido mostrarse ante el juez como una persona poco hábil con los niños y que necesitaba continuamente la validación de su mujer, que era enfermera del Vall d'Hebron. La Audiencia de Barcelona dejó en libertad a la madre del pequeño al considerar que se habían debilitado los indicios incriminatorios que existían contra ella. Los magistrados señalaron que no existe ninguna evidencia de un carácter agresivo o brusco por parte de la madre y apuntaron que una testigo protegida que compartió habitación hospitalaria con la pareja solo presenció tratos bruscos del padre hacia el menor y no atribuyó ninguna conducta violenta a la madre.
En una declaración voluntaria en julio, la madre investigada aseguró que nunca vio ningún signo de malos tratos de su pareja hacia el pequeño y reivindicó su inocencia: “Si lo hubiera visto, habría denunciado”, según han explicado fuentes judiciales.
La justicia apartó a las padres del cuidado de su hijo que fue dado a una familia de acogida temporal. Desde que está bajo la custodia de los nuevos cuidadores, el pequeño no ha presentado ninguna nueva lesión.

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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.