Doce conciertos en una misma ciudad, más de 50.000 espectadores por noche y la única parada europea de su gira. Shakira ha regresado a España ocho años después de su última visita y lo ha hecho apostando por Madrid como sede de una residencia que se prolongará durante casi un mes. Sergio Lozano, periodista musical de La Vanguardia, asistió al primero de los conciertos y considera que las expectativas se cumplieron: “Lo tenía muy fácil para funcionar. Y efectivamente funcionó”. La colombiana llegaba con nuevo disco y con el enorme impacto conseguido durante los últimos años tras su ruptura con Gerard Piqué.
Detrás de la concentración de conciertos existe también una lógica económica. Frente a una gira convencional, una residencia permite reducir considerablemente los gastos de desplazamiento y, sobre todo, de montaje y desmontaje del escenario. “El ahorro de costes es considerable”, explica Lozano, que recuerda que artistas como Bad Bunny ya han utilizado este modelo. En el caso de Shakira, la imposibilidad de disponer de los grandes estadios madrileños durante la temporada de fútbol ha llevado el espectáculo hasta Iberdrola Music, el recinto situado al sur de Madrid donde habitualmente se celebra el Mad Cool.
La ubicación ha obligado además a crear alrededor del concierto el denominado Macondo Park, concebido con una lógica similar a la de un festival. “Allí no hay servicios, no hay bares, no hay lugares de ocio donde esperar el inicio del concierto”, señala Lozano. Por ello, la organización ha incorporado actuaciones previas, gastronomía, bebidas y diferentes propuestas de ocio para conseguir que los espectadores lleguen de manera progresiva. El periodista considera, sin embargo, que este es uno de los aspectos mejorables de la experiencia: “Se prometía más de lo que finalmente fue”, afirma, después de que se produjeran colas y dificultades para conseguir bebidas.
La elección de Madrid como única ciudad europea responde también, según Lozano, al vínculo de Shakira con España y al papel de la capital como punto de conexión con Latinoamérica. Durante el concierto, la cantante recordó que había pasado en España algunos de los años más importantes de su vida por el nacimiento de sus hijos, aunque evitó mencionar tanto a Barcelona como a Gerard Piqué. Su expareja continúa apareciendo inevitablemente en algunas canciones, pero Lozano considera superada esa etapa desde el punto de vista creativo: “Piqué es el padre de sus hijos, pero musicalmente, artísticamente ya es pasado”.
La residencia tiene finalmente una dimensión que trasciende la música. Los doce conciertos están programados en fines de semana, lo que facilita la llegada de espectadores desde otros puntos de España y del extranjero y multiplica el consumo de ocio en Madrid. Lozano considera que este tipo de acontecimientos pueden convertirse en importantes motores económicos para la ciudad. Y, sobre el escenario, destaca especialmente la vigencia de la artista después de tres décadas de carrera: “Shakira, con 49 años, sigue estando en muy buena forma y sigue haciendo unos conciertos que son los que se esperan de Shakira”.

Ver comentarios 3
Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.