Al MinutoInternacionalPolíticaOpiniónSociedadDeportesEconomíaCiudadesPopCulturaSucesosLa Contra
Suscríbete
Psicología y Salud Mental Salud mental femenina

Gemma Parramon, psiquiatra: “Si las mujeres le hablamos de emociones al médico, nos manda al psiquiatra”

La especialista en patología mental en el embarazo y postparto defiende que en la salud mental de las mujeres no todo se puede achacar a las hormonas

Gemma Parramon, psiquiatra: “Si las mujeres le hablamos de emociones al médico, nos manda al psiquiatra”
La psiquiatra Gemma Parramon es especialista en patología mental en embarazo y postpartoNacho Vera
Escucha este artículo
0:00 7:42
Actualizado hace 29 d Contrastado por la redacción Cómo lo hemos informado

Esta información ha sido elaborada por la redacción de La Vanguardia a partir de fuentes propias y verificadas.

Sugerir una corrección Política de correcciones de La Vanguardia
4 puntos clave Ver
  • 01Las hormonas a menudo son un recurso fácil para explicar, minimizar o ridiculizar la salud mental de las mujeres.
  • 02Sucede con la regla o la menopausia.
  • 03Y son importantes, pero no lo son todo.
  • 04Es lo que defiende la psiquiatra del hospital Vall d’Hebrón Gemma Parramon, que ha publicado el libro Será por las hormonas  (Vergara).  La especialista en patología mental en el embarazo y postparto hace un repaso histórico a situaciones “en las que se ha querido atacar a las mujeres con cuestiones de salud mental llamándolas histéricas o locas” para intentar desmontar algunos de los mitos que rodean la salud mental femenina.

Las hormonas a menudo son un recurso fácil para explicar, minimizar o ridiculizar la salud mental de las mujeres. Sucede con la regla o la menopausia. Y son importantes, pero no lo son todo. Es lo que defiende la psiquiatra del hospital Vall d’Hebrón Gemma Parramon, que ha publicado el libro Será por las hormonas (Vergara). La especialista en patología mental en el embarazo y postparto hace un repaso histórico a situaciones “en las que se ha querido atacar a las mujeres con cuestiones de salud mental llamándolas histéricas o locas” para intentar desmontar algunos de los mitos que rodean la salud mental femenina. Y explica como la medicina occidental era la que explicaba todas las enfermedades que podía tener una mujer “se solucionaba con relaciones sexuales o teniendo hijos”.

Reivindica que las hormonas influyen en la salud mental de las mujeres pero que no son las únicas responsables.

Son importantes, pero no lo explican todo. Hay aspectos psicosociales que determinan posiblemente mucho más qué enfermedades desarrollaremos, qué sintomas tendremos…. Aunque es importante tener presentes las hormonas porque así podemos anticipar algunas cosas.

La salud mental de las mujeres no solo se explica por las hormonas
La salud mental de las mujeres no solo se explica por las hormonasspukkato / Terceros

¿A qué nos podemos anticipar?

Dentro de la psiquiatría reproductiva sabemos que hay un porcentaje de mujeres que serán más sensibles a los cambios hormonales, a las fluctuaciones. En diferentes momentos de la vida tienen más riesgo de presentar sintomatología depresiva. Sucede en los periodos en los que hay fluctuaciones importantes: en el premenstrual, en el posparto, en la perimenopausia o cuando hacen tratamientos hormonales por un cáncer de mamá con una menopausia precoz y abrupta.

¿Cuándo encuentran más trastorno mental en mujeres?

En el postparto. Porque la magnitud de estas fluctuaciones es mucho más intensa. Y las mujeres con trastorno disfórico menstrual tienen el doble de riesgo de tener una depresión postparto.

¿Qué es ese trastorno?

Simplificando, son síntomas de un trastorno depresivo los días antes de la menstruación. Una de las cosas que preguntamos en consulta es si hay un trastorno disfórico premenstrual, porque esto hace pensar que en el postparto quizás hay más riesgo de tener una depresión. Aunque no significa que la vaya a tener.

¿Qué lo diferencia de los síntomas premenstruales?

En el síndrome premenstrual son físicos o psíquicos pero muy leves y no interfieren en el día a día. Dolor mamario, sensación de cansancio, aumento del sueño o del hambre. El trastorno disfórico premenstrual afecta a un 6 % de las mujeres e implica que debe haber una disfunción. Son síntomas emocionales que cumplen los criterios de un trastorno depresivo, aunque no el criterio tiempo. Se da durante la segunda parte del ciclo menstrual, suele ser una semana o unos días antes en los que el estado de ánimo es más bajo, hay menos motivación, más apatía… Y un síntoma característico es la irritabilidad. Todo esto desaparece justo cuando empieza la menstruación o poco después. Y esto es importante cuando limita la vida de la mujer. Estamos en una cultura muy capacitista y de producción con unos ciclos muy concretos de semana a semana. Posiblemente si el mundo se hubiera organizado entorno a las mujeres no funcionaría así. Quizás habríamos inventado un sistema que no interfiriera en estos síntomas que a algunas mujeres les suponen una gran disfunción en el momento premenstrual.

¿Por ejemplo?

En lugar de hacer fiesta cada cinco días haríamos una semana cada tres semanas. Se me ocurre esto... Si hay un grupo de personas que tiene problemas en ese periodo ¡Facilitemos que su función pueda seguir siendo buena! Al final la biología es biología.

Las mujeres con trastorno disfórico menstrual tienen el doble de riesgo de tener una depresión postparto

¿Identificar este trastorno en qué ayuda a las mujeres?

Quita la culpa. Varias pacientes me han dicho “sé que no hay tratamiento, pero saber que no son manías mías y que no depende de mi voluntad, aligera”. Poner nombre valida su sufrimiento.

El postparto es un periodo de especial vulnerabilidad psiquiátrica…

Sí. En las primeras semanas el riesgo de ingreso en una unidad de psiquiatría por un episodio de un trastorno mental, especialmente afectivo o psicótico, se multiplica por 22. Esto incluye psicosis postparto, episodios maníacos o mixtos en mujeres con trastorno bipolar, descompensaciones psicóticas de una esquizofrenia o depresiones muy graves con riesgo suicida o una incapacidad marcada para cuidarse y cuidar del bebé. Hay otros trastornos del postparto que pueden ser extremadamente incapacitantes y que a menudo se infradiagnostican, como el trastorno obsesivo-compulsivo. En algunos casos, también ciertos trastornos psicóticos pueden reconocerse más tarde o presentarse de forma distinta. Y no pocas mujeres reciben antes otros diagnósticos, incluidos cuadros de ansiedad, depresión o incluso trastornos de personalidad. Llegar a un diagnóstico a tiempo es importante porque permite ofrecer tratamientos y apoyos específicos y puede evitar años de sufrimiento, cronificación y deterioro funcional.

Es urgente tener unidades para que una madre ingresada por depresión posrtparo puede estar con su beb

El problema es que cuando una madre necesita un ingreso psiquiátrico en el posparto, esto suele comportar la separación del bebé en un momento extraordinariamente sensible para el establecimiento del vínculo. Sabemos que la salud mental materna y la relación temprana madre-criatura tienen impacto en el desarrollo infantil. Y precisamente por eso en otros países las unidades madre-bebé de hospitalización psiquiátrica se consideran un modelo de buena práctica: permiten tratar a la madre sin separarla de su bebé.

¿Hay suficientes servicios para atender esto?

En España, la salud mental perinatal sigue teniendo un desarrollo insuficiente y no disponemos de unidades de hospitalización psiquiátrica madre-bebé como las que existen en otros países. Y, en los casos más extremos, si la madre requiere un ingreso y no existe red de apoyo y se considera que en ese momento no puede garantizarse adecuadamente el cuidado del bebé, se pueden activar medidas de protección a la infancia. El sistema español prioriza el acogimiento familiar por encima del residencial, pero todas estas situaciones tienen un enorme coste humano. Por eso es urgente disponer de unidades madre-bebé.

¿Qué patologías previas pueden evolucionar peor en el postparto y podemos hacer intervenciones preventivas?

El riesgo es especialmente alto en mujeres con trastorno bipolar, antecedentes de psicosis posparto, trastorno esquizoafectivo o esquizofrenia. También es importante vigilar de cerca a las mujeres con depresión recurrente, TOC, antecedentes de depresión posparto o episodios psiquiátricos durante el embarazo, porque el posparto es un periodo especialmente crítico para la recaída, la reactivación de síntomas o incluso el inicio de nuevos episodios. Podemos hacer prevención con asesoramiento preconcepcional o antes del parto, revisando de forma individualizada cada tratamiento y evitando retiradas bruscas de la medicación, planificando muy bien las primeras semanas tras el nacimiento y garantizando un seguimiento precoz por parte de equipos de salud mental perinatal. También es fundamental proteger el descanso y el sueño, e implicar a la pareja o al entorno cercano en la detección precoz de signos de alarma. En mujeres de alto riesgo, especialmente con trastorno bipolar o antecedentes de psicosis posparto, también se pueden plantear estrategias farmacológicas preventivas inmediatamente después del parto.

La biografía puede acabar afectando a la biología

¿El trastorno mental femenino está poco o demasiado diagnosticado?

Depende. Curiosamente los trastornos leves están sobrediagnosticados. Muchas veces identificamos como un problema de salud mental lo que en realidad pueden ser variaciones a lo largo del día. Asociamos llorar con estar mal. A veces manifestar mucho cómo nos sentimos se puede considerar patológico. Si ponemos mucho componente emocional es fácil que nos manden al psiquiatra. Cuando una mujer va al médico explicará dónde le empieza el dolor, que coincide con que su hijo ha tenido muy malos resultados en los estudios, además dirá que a su madre la tienen que operar… Las mujeres estamos muy acostumbradas a hablar de nuestras emociones y si ponemos emoción en la explicación buscaran como causa de lo que nos está pasando las emociones.

Entre un 10 y un 20 % de mujeres que han dado a luz pasan por una depresión postparto
Entre un 10 y un 20 % de mujeres que han dado a luz pasan por una depresión postpartokieferpix / Terceros

Más allá del papel que juegan las hormonas, es importante el contexto.

No podemos aislarlo de la persona. Existen muchos otros factores de riesgo que también pesan mucho. Haber tenido antecedentes de problemas de salud mental o haber sufrido violencia machista en la infancia o en la vida adulta por parte de la pareja es un factor de riesgo muy importante para iniciar algún tipo de trastorno en el postparto. Esta biografía acabará afectando la biología. Hay estudios del eje del cortisol que habla de que hay cambios epigenéticos en personas que han podido sufrir violencia durante la infancia y que hace que ante situaciones estresantes puedan generar más psicopatología. Esto es muy relevante porque estamos hablando de cómo un suceso biográfico se acaba convirtiendo en biológico.

También la salud mental de las mujeres queda muy atravesada por los cuidados.

Sí… La sobrecarga. Porque los cuidados no son solo de hijos o padres, también llegan al trabajo. Ellas son las encargadas de comprar el regalo del compañero que se jubila, de la fiesta de Navidad…Y a las mujeres se nos asignan más estas tareas, que además no lucen. En tu currículum no puedes poner que llevas 20 años preparando la fiesta de Navidad de la empresa. Lo asumimos sin problemas pero nos quita horas del autocuidado.

La mujer es de las pocas mamíferas que sobreviven al final de la etapa reproductiva (entrada menopausia), algo que demuestra que son más que reproducción y sexualidad.

Sabemos que hay culturas en las que el hecho de que desaparezca la menstruación significa mejorar el estatus social. Es una época de plenitud en la que puedes dedicarte a otras cosas con la experiencia adquirida a lo largo de la vida. Deberías poder contribuir mucho más. Las culturas orientales que sí respetan la experiencia y haber vivido muchos años, lo viven de una manera menos patológica. Por suerte no nos clasifican como mejores o peores en función a nuestro ciclo hormonal. Nuestra vida sigue siendo exactamente igual tanto si estamos perimenopausicas, como si estamos en una menarquia o si estamos en menopausia. Lo que nos describe no es nuestro contexto hormonal sino nuestro contexto social. Para bien y para mal.

Lorena Ferro
Lorena Ferro
Psicología y Salud Mental

Nacida en Barcelona (1978), trabaja en La Vanguardia desde julio de 2009. Ha pasado por la Hemeroteca Digital y los departamentos de Producción Propia y Última Hora, en la edición digital. Ahora en la sección de Sociedad

Ver comentarios 3
Las normas de la comunidad aplican.
ML
Marta L.Suscriptorhace 12 min

Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.

JP
Joan P.Suscriptorhace 28 min

Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.

RV
Roberto V.hace 1 h

Excelente trabajo de la redacción, como siempre.