Cuidado con el pilates asiático: TikTok es una inspiración y no un gimnasio
Las versiones coreana o japonesa se han puesto de moda en redes sociales pero ni están reconocidas ni es bueno intentar imitar los ejercicios que suelen proponer soluciones mágicas que no existen en la realidad
Hay muchas formas de practicar pilates, pero no todas son recomendables para todo el mundoJourneys
01Sumergirse en el mundo del pilates puede resultar confuso especialmente cuando el primer contacto con esta disciplina llega a través de la viralidad de las redes sociales, un grave error según muchos expertos.
02Basta con deslizar el dedo por Tik Tok, YouTube o Instagram durante unos segundos para encontrarse con un sinfín de variantes de pilates: terapéutico, acuático, aéreo, mat,  reformer,  tower … Y la última tendencia es el llamado pilates asiático, un fenómeno viral que engloba variantes como el coreano o el japonés.
03Rutinas breves, movimientos aparentemente sencillos y promesas de abdomen plano, de mejorar posturas o de cinturas más estilizadas solo ejercitándose unos minutos al día impulsan este fenómeno potenciado sobre todo por creadoras de contenido coreanas y japonesas.
04Pero, ¿qué es exactamente este método?
Sumergirse en el mundo del pilates puede resultar confuso especialmente cuando el primer contacto con esta disciplina llega a través de la viralidad de las redes sociales, un grave error según muchos expertos. Basta con deslizar el dedo por Tik Tok, YouTube o Instagram durante unos segundos para encontrarse con un sinfín de variantes de pilates: terapéutico, acuático, aéreo, mat, reformer, tower… Y la última tendencia es el llamado pilates asiático, un fenómeno viral que engloba variantes como el coreano o el japonés.
Rutinas breves, movimientos aparentemente sencillos y promesas de abdomen plano, de mejorar posturas o de cinturas más estilizadas solo ejercitándose unos minutos al día impulsan este fenómeno potenciado sobre todo por creadoras de contenido coreanas y japonesas. Pero, ¿qué es exactamente este método? ¿En qué se diferencian del pilates tradicional? Y, sobre todo, ¿funciona o se trata de otra moda viral?
¿En qué consiste el pilates coreano o japonés?
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El pilates de raíz oriental está de moda entre los influencers Instagram @joja
La versión asiática que está de moda es una evolución del método clásico de Joseph Pilates. Conserva los principios fundamentales, pero los combina con filosofías de movimientos orientales, aseguran sus defensores. Por ejemplo, el pilates coreano que ha ganado popularidad gracias a los ídolos del K-pop, si bien comparte los mismos principios anatómicos, plantea una ejecución y tiene una intención diferente. En TikTok quienes lo promueven aseguran que son rutinas suaves, enfocadas en la postura, la activación del abdomen profundo y la estética corporal, que se centran en la tonificación. El pilates coreano avanzado suele ser más lento que los métodos tradicionales, con tiempos de contracción que hacen incluso que movimientos pequeños resulten desafiantes, describen en la web de Hann Pilates, un centro de Hong Kong que integra métodos auténticos de Pilates tradicional con innovadores conceptos de fitness coreanos.
El pilates japonés, por su parte, centra sus ejercicios en la movilidad, respiración y alineación corporal con influencias de estiramientos terapéuticos y técnicas de control postural. También pone énfasis en la concentración y conexión mental durante cada ejercicio, promoviendo no solo beneficios físicos sino también de calma y relajación, entre otros. Pero conviene aclarar que los vídeos de Tik Tok proponen ejercicios de 3-5 minutos, mientras las sesiones presenciales en Corea tienen una duración de hasta una hora.
Sin reconocimiento oficial
Aunque el nombre pueda sugerir una disciplina completamente nueva, la realidad es que ni el pilates coreano ni el japonés han sido reconocidas y hay que tener mucho cuidado si se intenta practicar imitando los vídeos de redes como Tik Tok. Es decir, no existe una escuela internacional reconocida con esos nombres. Desde la Federación Española de Pilates lo dejan claro: la contrología, como lo bautizó originalmente su creador- ya cuenta con un repertorio propio de ejercicios tanto para sus modalidades de suelo (Mat) y máquinas (Studio). Todo lo que se aleja de esa base y adopta cualquier etiqueta responde, en gran medida a estrategias de marketing y adaptación a nuevas tendencias de consumo.
El pilates surgió como un sistema de recuperación física orientado a rehabilitar a personas con movilidad reducida, especialmente en contextos de posguerra. Con el tiempo, el método evolucionó incorporando máquinas como el reformer y consolidándose como una práctica enfocada en la alineación corporal, la estabilidad y el fortalecimiento del core, recuerda Yvette Lemmens, instructora certificada en Lagree y socia de Reform U Studio. En este contexto, advierte Lemmens, conceptos como pilates coreano o pilates japonés no responden a métodos oficiales reconocidos dentro del tradicional. “Para mí, es algo que se ha generado para buscar clics, incluso, si te fijas, muchas de las imágenes del llamado pilates asiático han sido generadas con IA, no es una visión real y no hay que dejarse influir”, puntualiza.
El combo ideal para cualquier método
Lemmens aclara además que no debe confundirse el pilates con otros sistemas de entrenamiento contemporáneos como el método Lagree, con el que trabaja en su estudio. Aunque ambos comparten el uso de máquinas y el enfoque de bajo impacto, su filosofía es distinta. Mientras el tradicional prioriza el control, la movilidad, la rehabilitación y el trabajo postural, el método Lagree añade un componente de alta intensidad diseñado para llevar el músculo a la fatiga mediante movimientos extremadamente lentos y sostenidos.
Lemmens insiste en una idea clave: ningún método ofrece transformaciones milagrosas. “No hay ejercicios que en cinco minutos al día cambien tu cuerpo o tu vida”, subraya. “Los resultados reales -continúa- dependen siempre de la constancia, el descanso, la alimentación y un estilo de vida saludable”.
No hay que confundir: ¡Tik Tok no es un gimnasio!
Pese a las dudas que genera el pilates asiático, tampoco se trata de demonizar las redes sociales, porque un vídeo corto puede inspirar o ayudarnos a decidirnos a tomar esa clase de pilates o apuntarnos al gym y eso es algo positivo. La clave está en no confundir. “El problema aparece cuando se simplifican demasiado los resultados. Frases como ‘pierde 10 kilos en un mes’ o ‘consigue abdominales con este ejercicio durante cinco minutos al día” suelen tener mucho más de marketing que de realidad”, insiste Javier Alonso, entrenador personal y docente en la Federación Española de Actividades Dirigidas y Fitness (FEDA).
Según Alonso, la pérdida de peso, la mejora de la composición corporal o el desarrollo muscular dependen de muchos factores: alimentación, descanso, nivel de actividad física, genética, estrés y constancia a largo plazo. “Los resultados suelen ser menos espectaculares de lo que prometen las redes, pero mucho más sostenibles cuando se construyen con hábitos adecuados”, enfatiza.
“Hay que entender que lo que se está viendo son solo unos segundos de contenido, no el contexto completo”, insiste Alonso, quien ofrece una serie de recomendaciones para quienes se orientan a través de las redes:
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Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.