Simultaneando la recepción de Felipe VI en homenaje a Juan Antonio Samaranch , bailando hasta el amanecer en el Primavera Sound, discutiendo como vivir al menos cien años con Luis Rojas Marcos en el congreso LongevitIA del Cosmocaixa, tramitando presupuestos en el Cercle y marcándose un SIL Barcelona de récord para debatir el futuro global de la logística, la ciudad se ha convertido, al menos esta semana, en capital mundial de la sobreprogramación. Porque esa agenda incapaz de más aprietos ha incluido además cenas y conciertos secretos, un desfile almodovariano en la Llotja y remate apoteósico con Le nozze di Figaro en el Liceu. Hay ciudades que tienen agenda. Pero la nuestra se ha instalado en un maravilloso episodio maníaco expansivo perfectamente funcional.
Yendo por partes, aunque no por orden, que con tal cóctel es imposible, el momento álgido fue ese tributo póstumo a Samaranch presidido por Su Majestad y acotadísimo a las doscientas personalidades vinculadas a la genialidad única del padre de nuestros Juegos Olímpicos y de todos los auténticamente modernos. Y por fin llegó el homenaje. Que ya era hora. El olimpismo con toda su fuerza mecido por un Amigos para siempre en clave clásica y el mágico Barcelona de la clausura interpretado por estudiantes del Conservatori del Liceu agitaron hasta sus máximos nuestra llama olímpica. Y, ¡sí!, bromeaban algunos en el Palauet Albéniz, también estamos tardando ya en catalogarla como energía renovable.
Barcelona simultanea visita real, conciertos secretos, un desfile de tintes almodovarianos y final feliz en el Liceu
El editor de La Vanguardia Javier Godó, conde de Godó , y Carlos Godó , presidente ejecutivo de Grupo Godó, rememoraban esos días de transformación profunda con el otro gran protagonista del 92 olímpico, el Rey , claro, que también recibió felicitaciones de Alejandro Blanco , Óscar Puente , Salvador Illa y Jaume Collboni por los ya casi 35 años (muchos no olvidamos ese 25 de julio) de haber sido nuestro abanderado.
También ha pasado un buen rato, pronto se cumplirán cuatro décadas, de esa exclamación de a la ville de... ¡Barcelona ! con que Samaranch desbloqueó nuestro mundo. Y ni es nostalgia ni pasado. Es legado y presente y futuro, ponían en valor tanto María Teresa y Juan Antonio Samaranch , los hijos del padre del olimpismo (también están tardando en darle su calle), como su familia deportiva ( Manolo Orantes , Natalia Via Dufresne y Mari Paz Corominas ) y la social con Enrique Lacalle (emocionado al redescubrirse en el vídeo histórico de la nominación aplaudiendo detrás de Samaranch tan joven como exaltado), Paco Gaudier , Lluís Bassat , Josep Sánchez Llibre , Jordi Juan , Enric Truñó , Jordi Cambra , Genaro Millet , Albert Batlle , Lolo Ibern , Miquel Torres , Lluís Vendrell... y así hasta las 200 celebridades que con tanto recuerdo (del bueno) relatado por Jordi Basté casi lloraron. O lloraron sin el casi.
Javier de las Muelas y su hijo Borja se pusieron igual de olímpicos en otras de las noches recientes al brindar por los 37 años de Casa Fernández con su ejército de habituales ( John Carlin , Paco de la Rosa , Óscar Manresa , Albert Arbós , Joan Gràcia y su mujer Ana , que como la casa se apellida Fernández ) y perdiéndose la actuación sincrónica y privada para (de nuevo) 200 invitados de Lax’n’Busto para Qf en persona en Casa Cupra Raval.
Pero para concierto privado y ya altamente secreto el que Sébastien Tellier regalaba en el Sofitel a Natalia Costafreda , Mónica Homedes , Lluís Vendrell y al coleccionista Marcos Mora ... y otros escogidos entusiastas convocados por Vicente Suárez de esa música que viene a ser, dicen, una mezcla de Taxi driver y La bella y la bestia dirigida por Brian De Palma. Entre ellos, Cristóbal Martell , aun con traje pero sin toga ni corbata, respiraba aliviado por no ser él sino el francés el merecedor de la atención más absoluta. Pasaba mientras también en la Barceloneta Maite Casademunt vivía en amplia intimidad el 45.º aniversario de la firma de Lola, su madre, con Ferran Espona , Rosa Mairal y Esteve Rabat y ese casting casi de película liderado por Rossy de Palma y Victoria Abril . Y con Laura Sánchez , Nieves Álvarez , Silvia Abascal , Inés Sastre , Valeria Mazza , Cayetana Guillén-Cuervo y Boris Izaguirre ... en un todo Barcelona y medio Madrid llegado al menos en cinco AVE bañándose en los ritmos olímpicos que también sonaron en la Llotja (el Barcelona del 92 teloneó al duende de Antonio Carmona y Luna Lionne ) y perdiéndose a un Guitarricadelafuente que en el Primavera Sound asumía que el éxito para él ya no es noticia.
Solo 24 horas después, más lío y mucha gente con Josep Santacreu , Xavier Panes, Pere Navarro, Blanca Sorigué y Alberto Carbonell clausurando el SIL en Torre Melina; y Enrique Lacalle (con María Buhigas e Isabel Estany ) recibiendo en su Círculo Ecuestre a Ecléctica. Es la mezcla rarísimamente divertida que, en aras de un nuevo interiorismo, alista a Javier Cercas , Risto Mejide. Isabel Coixet y Lázaro Rosa Violán (y hasta 24 genios de lo suyo) en las duplas creativas inventadas por Pía Capdevila y Patricia Pérez. Son eso, eclécticas.
Y de remate lo mejor. Mientras Pep Guardiola se fundía en la masa de boomers y los claroscuros de The Cure, en el Liceu explotaba la Le nozze di Figaro que Marta Pazos azucaró como nunca. Su estética camp como recién salida de un supermercado gourmet entusiasmó a su amiga Gema Galdón (¡ay, esas cabezas de cereza, y las de azúcar glaseado!, suspiraba la sombrerera de lux) y no tanto a los más clásicos. Pero las voces de todos esos personajes enloquecidos con sus deseos encontrados, que nos recordaron al resto que el caos es pura tradición europea, solo arrancaron bravos y aplausos. Fue el broche impecable para ese viernes de estreno con Paco Gaudier, el dandi de todos nuestros dandis, y Ernestina Torelló presidiendo su palco de genuinos melómanos (y Sònia Hernández y Óscar Ordeig), y el final decididamente feliz para la semana que Barcelona ha vivido en pleno trance maníaco productivo.
Y todos bien, gracias. Y tan amigos. Amigos para siempre.

Ver comentarios 3
Buen análisis, ayuda a entender el contexto de la noticia.
Se agradece el rigor y las fuentes contrastadas.
Excelente trabajo de la redacción, como siempre.